Es un tema que en
los últimos años ha cobrado auge en la búsqueda de algo más allá de lo que
perciben nuestros sentidos. Pero, en esa búsqueda muchos nos hemos confundido
siguiendo nuestros impulsos y hemos arrastrado a otros en nuestra confusión.
Para mí la
espiritualidad es la conexión entre cuerpo, mente y emociones; es decir, para
acceder y conocer nuestro alma – espíritu (ese es otro tema) es a través de la
alineación de estos tres. Esto suena muy fácil pero daremos unos ejemplos de
por qué no es tan sencillo como parece.
Comencemos con una
forma de espiritualidad que es practicada en mayor parte en nuestros días. Hay
quienes se sienten espirituales por hacer ciertas prácticas, meditaciones,
mantras, llaves, frases, rituales o por ver, sentir, escuchar, espíritus. ¿Por
qué considero que esto no es espiritualidad o más bien, no es suficiente para
ser espiritual? Porque algunas personas practican todo esto sin conectar mente,
cuerpo, emociones. Por ejemplo, tomemos a la persona que reza una oración
diariamente para conectarse con algo superior, llámese Dios, fuente, ángeles,
etc. Si esta persona no conecta con lo que verdaderamente piensa en el momento
de la oración y lo que siente, su cuerpo está desconectado de los otros dos; su
cuerpo está produciendo un lenguaje que no expresa realmente lo que piensa y
siente. Por ejemplo, su cuerpo está repitiendo gracias, perdón, te amo cuando
su mente está diciendo quiero dejar a mi marido que me golpea porque en sus
emociones existe miedo de ser asesinada
por el mismo. Otro ejemplo, cómo puedo repetir frases que digan “soy abundante”
(cuando usamos el habla usamos el cuerpo) cuando en el fondo hay una emoción de
enorme de miedo al desamparo porque en la mente existe la creencia de que el dinero
no abunda tan fácilmente y ya sé que en esta receta se dice que precisamente
para eso hay que repetir este tipo de frases, pero, si no sabes que esta
emoción de carencia proviene del inconsciente (mente) en el recuerdo de que tus
papás te quitaron tu juguete favorito para castigarte, de nada te va a servir
repetir soy abundante cuando en realidad lo que hay que repetir es darse cuenta
de que estoy seguro donde me encuentro ahora porque eso ya quedó en el pasado.
Podría dar más y más
ejemplos pero sería un post muy largo y tal vez tedioso así que lo dejaré hasta
aquí; además, aunado a esta conexión de mente, cuerpo, emociones le acompañan a
mi juicio, las decisiones que tomamos, la responsabilidad de las mismas y el
sostenimiento de los impulsos, pero de eso hablaré en otros post. Me gustaría
que me dejarán sus comentarios y opiniones respecto al tema. Un saludo y abrazo
a todos.
